resumen del 2005
México DF, 39 de febrero de 2006[click here for English]
Hola amigos y familia:
Por allí dicen que tendríamos que agradecer a quien haya inventado el concepto de año: la excusa perfecta para olvidar agravios, recordar fortunas, y para comenzar otra vez. A eso agregaría que a nosotros el año también nos da la excusa de contarte cómo nos fue en los últimos doce meses; y nos sirve para reflexionar. Y como aún estamos en febrero, allí va el cuento.
Brasil
Quizás lo más significativo de este último año es que vivimos la segunda mitad de él en Brasil. Unos cambios en el trabajo de Ricardo nos pusieron la decisión en frente y decidimos aceptarla. Aunque no fue una situación del todo sencilla, era una buena oportunidad de conocer más de cerca una región del mundo que ya tenía un apartado en nuestros corazones, por el aprecio que tenemos por su música y por su fusión. Y claro, cabía la posibilidad de conocer lugares legendarios por su belleza natural.
São Paulo, a pesar de ser (sólo un poco) más pequeña que la Ciudad de México, es mucho más cosmopolita y vibrante. También a diferencia de México DF, Sampa no parece muy interesada en su pasado. Pero el presente y el futuro ocupan su lugar, y con creces. Creímos ver el futuro en las calles y en las caras de los paulistanos; y si ése es el futuro, entonces es más dinámico, veloz, y abierto a la reinvención constante. Ceci conoció la ciudad mucho más que Ricardo, al aprovechar su tiempo libre para visitar los museos y centros culturales de la ciudad. Y Sampa es también imán de inmigrantes: japoneses, alemanes, italianos, libaneses... todos estamos aquí. La variedad de la oferta culinaria es, por mucho, la más excitante de toda América Latina.
"No mar estava escrita uma cidade, no campo ela crescia..." dijo el poeta carioca Carlos Drummond de
Andrade, en 1945.
Rio de Janeiro aún sigue allí escrita, aunque vaya que creció; y entre sus estrofas y
espacios sin puntuación descifrable, entre sus cerros y lagunas, entre su riqueza natural y la pobreza de
las favelas, encontramos una ciudad riendo a paso de bossa nova -- despreocupada o quizás
inconsciente de la magia que ejerce sobre los que queremos conocerla.
Otrora capital de Brasil, su esplendor imperial ha sido restaurado y sigue rodeado de playas y de montañas
preñadas de bosques. No recuerdo haber conocido muchas ciudades tan fotogénicas au naturel
desde tantos ángulos como Rio; con su Lagoa, las playas, el centro, los barrios coloniales como Santa
Teresa, el acueducto de Lapa, el barrio de Urca, las vistas de águila desde Corcovado y desde el Pão
de Açúcar. Al otro lado de la bahía, en Niterói, queda el nuevo
MAC, una espectacular estructura modernista con aires
de nave espacial, que acentúa la belleza natural de la costa. A una hora de Rio visitamos
Petrópolis, antiguo descanso de la aristocracia de Brasil.
El punto más cercano a África, aún estando de este lado del Atlántico, es la ciudad de
Salvador en el estado de Bahía.
Creo que Salvador fue lo más interesante que conocimos - es una capital con fuerte influencia de
África occidental; es el hogar de la capoeira (danza y arte marcial), de las ceremonias
candomblé, del escritor Jorge Amado, de Gilberto Gil, de la samba, del axé, de los
Orishas.
Como también fue capital de Brasil, es un placer recorrer a pie las calles del centro histórico
Pelourinho, recientemente restaurado. Vale la pena conocer este emocionante centro cultural y comerse un
apimentado acarajé ("bola de fuego") o una moqueca de siri.
A varias horas de Salvador, pero aún en Bahía, está el parque nacional Chapada Diamantina,
antes región minera de diamantes, donde hicimos algunas caminatas.
Muy lejos de las ciudades, el Pantanal, a pesar de su nombre, no es un pantano. Es una pequeña parte de
la planicie amazónica, localizada exactamente en el centro del continente sudamericano.
Durante seis meses se inunda por completo, ya que la gran cantidad de lluvia es drenada muy lentamente por la
tierra plana y arcillosa.
Esta sub-sub-región inundada del Brasil ("más grande que Portugal", me enfatizan amigos
brasileños con un poco de humor nacionalista) es un excelente lugar para ver aves y animales muy de cerca.
Con nuestro guía Raúl, y con una pareja simpática (Luis e Isabel), pasamos varios días
saliendo en lanchas por los ríos, o de caminata o cabalgata, para ver vida salvaje como garzas, muchos
tipos de aves, capibaras (roedor más grande del mundo), osos hormigueros, jacarés
(lagartos), pirañas, anacondas, árboles asesinos, etc. Sobre todo, la cantidad de cielo que vimos
nos trajo mucha paz.
Los brasileños hacen amistades fácilmente, y esto nos hizo sentirnos en casa a pesar de que tuvimos que aprender el idioma. Además nos impresionó la variedad cultural, geográfica y biológica del Brasil, y esperamos algún día regresar. ¡Queda muchísimo por conocer de ese enorme país!
Al aire libre
Ricardo regresó al montañismo, con un poco de empuje por parte de Thomas. En marzo subimos al
volcán Iztaccíhuatl, que está a un par de horas a las afueras de México.
La subida nos tomó más de 7 horas de caminata, y la bajada otras 4. Las vistas que Izta (la
"India Dormida") nos concedió desde las 5am hasta nuestra llegada a la cima a 5220 metros valieron el gran
cansancio y el frío que a menudo acompañan las expediciones de montañismo. Fotos
aquí.
También visitamos buenas zonas para hacer caminatas en la periferia de la Ciudad de México: Dos Cabezas, Ajusco, Cerrito San Miguel. Igualmente, encontramos buenas rutas para hacer bicicleta, en la parte sur de la ciudad.
California
Teníamos tiempo de no visitar California, pero en junio nos desquitamos. Fue un viaje relámpago
en que logramos ver a algunos amigos -- aunque dejamos de ver a muchos más! Nos quedamos con Eduardo,
Erika, y sus hijos Sofía y Marco; y pudimos visitar a Avanish y Faye y a sus niños; a Howard; a
Peter
y Patricia y a sus hijas; vimos a Sona y Sarasija; a Guille, Juan y a su recién nacida Carolina;
Tomás, Cecile y Carlita.
Para Ricardo también era Prioridad Cero encontrar buenos restaurantes tailandeses e indios! Eduardo y luego
Sona nos llevaron a unos excelentes, y Ricardo intentó traerse a México algunos productos. El
Mother's Extra Hot Lime Pickle (South Indian style, por supuesto) pasó por el control
agrícola mexicano y llegó hasta nuestra alacena; no así la bolsa de diez kilos de arroz
basmati Tilda que, según le informaron a Ricardo en el Formulario 23A, iba a sufrir una horrible
ejecución por incineración. (Y nosotros que pensábamos que la Inquisición había
pasado de moda.) Ricardo pensó brevemente en montar una operación de rescate, pero finalmente los
buenos modales se antepusieron a la obsesión.
Conociendo México
En febrero visitamos las misiones franciscanas de la Sierra Gorda de Querétaro, y el pueblo de Xilitla,
San Luis Potosí. Xilitla no tiene muchos atractivos, pero la usamos de base para conocer la extraña
ciudadela de Las Pozas
--sueño surrealista de un excéntrico millonario norteamericano-- escondido en la exuberante
vegetación potosina.
También visitamos Malinalco, un pueblo colonial tradicional en el Estado de México, donde quedan unas ruinas pre-colombinas. Camino a Malinalco, nos cruzamos con un grupo de peregrinos, incluyendo muchas mujeres con coronas de flores. Nos dimos cuenta que nos encontrábamos en el pueblo de Chalma, donde van cientos de peregrinos católicos todos los días a adorar al Señor de Chalma.
Pasamos un buen fin de semana largo en Acapulco descansando, platicando con amigos, jugando fútbol en la playa, y leyendo al lado del mar.
Amistades
Algunas nuevas amistades son Thomas y Ursula, una pareja alemana que llegó a vivir a México durante el 2005 y que conocimos vía amigos mutuos en Malasia. Con ellos salimos a conocer algunos pueblos de México y a caminar por montañas cerca de la Ciudad de México.
En Brasil, Mário y Cris fueron muy gentiles al abrirnos su casa y mostrarnos una faceta de la cultura brasileña. En México, disfrutamos nuestro tiempo con Jordi, un viejo amigo conocido en las Annapurnas, y esperamos poder compartir más durante este próximo año.
En el trabajo...
Para Ricardo, el año se complicó porque en septiembre llegó el anuncio de que Oracle Corporation estaba comprando la empresa en la que él trabaja (Siebel Systems). Esto entendiblemente creó mucha intranquilidad entre sus compañeros. Pero los resultados anuales finalmente fueron muy buenos y las cosas se han ido aclarando con el tiempo. La integración con Oracle ya empezó y está durando algunos meses; parece que será menos traumática de lo que inicialmente imaginaban algunos.
En cuanto a Cecilia, su taller CEPI creció gracias a que se integraron al equipo sus amigos Lili, Estrellita, Claudio y Claudia. Fue un año muy divertido con dos grandes proyectos -- uno de negativos cubanos y otro de albúminas (un tipo de fotografía hecha con clara de huevo, popular a fines del siglo XIX).
Mirando hacia adelante...
Te deseamos lo mejor en este 2006, y ojalá que nos veamos. Si no nos has escrito ya en un tiempo, actualízanos de tu vida. ¿Tienes algún plan de venir a la Ciudad de México?
Cecilia + Ricky